El castillo de Montjuïc, situado en la montaña que le da nombre, a una altura en su punto más elevado de 219 metros, se empezó a construir en 1653, bajo el reinado de Felipe IV, para defender las entradas norte y este de la ciudad, conjuntamente con las cuatro torres de defensa: San Juan, San Daniel, San Narciso y San Luis.

Entre los años 1950 y 1960 hubo un gran movimiento migratorio donde la gente vivió en barracas dentro de este Castillo, la última barraca se derrumbó en 1971.

El Castillo de Montjuïc nos ofrece el poder disfrutar de fabulosas vistas de la ciudad de Girona y vistas panorámicas de los Pirineos